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HOGUERAS DE VANIDADES

 

 

Punto y Coma;

HOGUERAS DE VANIDADES

 

Girolamo Savonarola nació en Ferrara, Italia, el 21 de septiembre de 1452. Era hijo de Niccolò Savonarola y de Elena Bonaccorsi. Fue educado por su abuelo paterno, Michele, un célebre médico y un hombre de principios morales y religiosos rígidos. En sus primeros escritos de adolescente, Savonarola ya evidenciaba su carácter recio y franco. Incluso a esa edad, en una carta a su padre afirmó que no podía sufrir "la maldad ciega de los pueblos de Italia". Encontró insoportable el paganismo humanista que corrompía los modales, el arte, la poesía y la religión misma. Él vio como la causa de esta corrupción que se extiende a un clero despiadado, incluso en los niveles más altos de la jerarquía de la iglesia. Ingresó a la orden dominicana en Bolonia. Enseñó las Escrituras en el Convento degli Angeli. El estudio de las Escrituras y las obras de Tomás de Aquino (1225-1274) siempre fueron su gran pasión. En 1482, Savonarola fue enviado a Florencia para ocupar el cargo de profesor en el convento de San Marco, donde ganó una gran reputación por su enseñanza y ascetismo. Sin embargo, fue su predicación la que lo catapultó a la popularidad entre los ciudadanos de Florencia. Frecuentemente, desde la catedral en Florencia, Savonarola predicaba a sus oyentes en su propio idioma vernáculo usando vívidas imágenes y un lenguaje particularmente sencillo, adornado por una gran elocuencia y pasión. De 1494 a 1498, Savonarola promovió un dramático y controversial cambio político y social en la ciudad. Su predicación se volvió mucho más profética y virulenta. Durante este tiempo comenzó a enfatizar fuertemente en el regreso de Cristo, como consecuencia llamó a Florencia a vivir como una nueva Jerusalén. Su reforma moral llevó a una reorganización política que fue recibida con entusiasmo por los florentinos. Savonarola buscaba establecer una “república cristiana” en la ciudad. Hacia la cúspide de estos cambios, Savonarola organizó a los jóvenes de Florencia para modelar e incitar una reforma, promoviendo varias “Hogueras de Vanidades” como protesta contra el carnaval anual de Mardi gras. Estos jóvenes incitaban a los ciudadanos a destruir instrumentos de tentación como máscaras de carnaval, cartas de juego, vestidos caros, maquillaje, espejos, incluso instrumentos musicales y hasta obras de arte. La última de estas ocurrió en la Plaza de la Señoría en el centro de Florencia el 7 de febrero de 1497, meses antes de que el Papa Alejandro VI (1431-1503) excomulgara a Savonarola. En 1498 fue ejecutado (quemado vivo, en nombre de Dios).

 

Sirvan estos antecedentes del quehacer del monje italiano para abordar la actualidad de nuestro país que está convertido en una “Hoguera de vanidades” que retrata la descomposición sociopolítica del país. Por un lado se encuentran los gobernadores que se sienten afectados por las decisiones centralistas del Presidente de México Andrés Manuel López Obrador, quien les limita recursos y autonomía.

 

Por otro los reyes del dinero que están acostumbrados a burlar al fisco y las leyes en general, incluimos a los beneficiarios de los contratos Y otro más, el Presidente de México Andrés Manuel López Obrador y su corte se asemeja, precisamente, a las cortes florentinas de la época del monje Savonarola. Dentro de esa corte se encuentran gobernadores, diputados, senadores y alcaldes de corte morenista que buscan agradar al mesías; lo imitan y lo acatan, no con lealtad sino con servilismo.

 

Chiapas, no escapa a esta realidad. Ha recibido distinciones como la entidad más segura y en contraste resuenan detonaciones de arma de fuego en pleno parque central de Tuxtla Gutiérrez. Sin embargo la inmediatez y lo inusual del suceso hizo que se realizaran las detenciones, aunque el fiscal del ministerio público tiene mucho trabajo, el mandatario ya salió a decir que imperará la justicia y legalidad, “Se llegaran hasta las últimas consecuencias en este caso sin importar lazos familiares de amistad o compadrazgos” bien, considero que está en la lucha por mantener los bonos de credibilidad que ha ganado hasta hoy y cumpliendo su palabra afianza su posición en el tablero de ajedrez político,

 

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Sin embargo, el discurso del Presidente de México Andrés Manuel López Obrador ya no alcanza para justificar las limitaciones y frustraciones del fracaso de las políticas públicas que en su mayoría por las pésimas decisiones tomadas -en palacio nacional- retrasan u obstaculizan la recuperación económica de la nación.

 

Puntos Suspensivos…

 

Y lo peor, es ver los desaciertos de sus colaboradores “Siervos de la Nación” y solo como ejemplo en Chiapas esta José Antonio Aguilar Castillejos encargado de los programas federales señalado de corrupto y evidenciado como tal, que mantiene en construcción una plaza comercial sin que alguien se explique de donde saco todos esos millones. La protección a esos funcionarios hace perder más la credibilidad al presidente de México Andrés Manuel López Obrador, pero allí los tienen, no sabemos quién los protege.

 

Opiniones, quejas y sugerencias al 8611897730 miembro del Club Primera Plana y colaborador del Centro Mundial de Noticias y Director General de www.puntoycomanoticias.com.mx